La quinta sesión del ciclo Inteligencia Humana de Faro UDD, conducido por Cristián Warnken, profesor investigador de Faro UDD, estuvo dedicada a La Odisea de Homero y a las razones que mantienen vigente una obra escrita hace casi tres mil años. El invitado fue Gerardo Vidal, doctor en Filosofía, profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez y autor de Desempolvando a los clásicos, con quien Warnken recorrió algunos de los principales episodios del poema y las preguntas que estos siguen planteando en la actualidad.
La conversación abordó las diferencias entre La Ilíada y La Odisea, la ley de la hospitalidad, el papel de las mujeres en el poema, las sirenas como metáfora y la Isla de Calipso como ese espacio de seguridad que, en algún momento, es necesario abandonar para seguir creciendo. El diálogo también se detuvo en la presencia que mantiene el relato homérico en la cultura contemporánea, incluida la reciente adaptación cinematográfica de Christopher Nolan.
Uno de los ejes del encuentro fue el contraste entre Aquiles y Odiseo y los distintos modelos de héroe que representan. Frente a la fuerza y la gloria guerrera de Aquiles, Vidal destacó en Odiseo la capacidad de adaptarse a las circunstancias, resistir los golpes del destino y recurrir a la inteligencia y la astucia para encontrar una salida.
“El futuro no pertenece a Aquiles. El futuro pertenece a los Odiseo de este mundo, a los seres humanos que sean capaces de enfrentar los golpes del destino y de reaccionar con astucia, con inteligencia”, sostuvo Vidal.
La conversación abordó además el valor de los mitos y su capacidad para representar experiencias humanas que siguen presentes, pese al paso de los siglos. «Los mitos son historias que nunca pasaron, pero pasan siempre”, señaló Vidal.
Otro de los pasajes abordados fue la permanencia de Odiseo en la Isla de Calipso. Vidal planteó este episodio como una imagen de aquellas zonas de seguridad que protegen, pero que también pueden impedir avanzar. Salir de ellas supone exponerse nuevamente a la incertidumbre y al riesgo. «Algún día todos estuvimos en nuestra propia isla de Calipso, el útero moderno. Y en un determinado momento nos dijeron para fuera. Y es la luz, el frío, el miedo, no abandonar la seguridad”, explicó.
La conversación también se detuvo en el encuentro con el Cíclope, uno de los episodios más conocidos del poema. Para escapar, Odiseo renuncia momentáneamente a su nombre y se presenta como “Nadie”, un gesto que Warnken vinculó con otra dimensión del viaje del protagonista: la confrontación con su propio ego.
“En el episodio del Cíclope, en el momento de máximo peligro, para salvarse dice: yo soy nadie. Que para un héroe griego que buscaba la fama, declararse a sí mismo como nadie es inusitado. Ha sido un viaje en la lucha con el propio ego”, señaló Cristián Warnken.
El encuentro concluyó con la lectura de “Ítaca”, de Constantino Cavafis, poema que recoge el viaje de Odiseo para poner el acento en el camino, las experiencias y los aprendizajes que se acumulan antes de alcanzar el destino.
“En La Odisea nos leemos nosotros. Eso es lo más importante”, cerró Warnken.





